La Capilla de Ánimas, ubicada a la entrada del Cementerio de Granada, es una de las construcciones históricas y arquitectónicas más importantes de la ciudad. De estilo neoclásico, fue edificada completamente con piedra, la cual, según historiadores locales, fue trasladada desde el cerro de Posintepe, ubicado al sur de Granada. Su construcción estuvo a cargo del arquitecto Carlos Ferrey Aragón.
Esta capilla es considerada única en Nicaragua por estar construida totalmente en piedra y es reconocida como una de las mejores de Centroamérica. Además de su valor arquitectónico, mantiene una profunda tradición para las familias granadinas: quienes fallecen fuera de Granada y son trasladados a su ciudad natal para ser sepultados reciben en este lugar la bendición de cuerpo presente, antes de ser llevados a su última morada.
La Capilla de Ánimas también forma parte de las tradicionales ceremonias fúnebres de Granada. Los cortejos, en ocasiones acompañados por coches fúnebres tirados por caballos, recorren las principales calles de la ciudad hasta llegar a la capilla. Allí, el féretro es recibido y posteriormente trasladado en hombros por familiares y amigos hacia el lugar de sepultura.
Por su historia, arquitectura, tradición y significado cultural, la Capilla de Ánimas constituye uno de los principales símbolos del Cementerio de Granada y un importante patrimonio para la memoria e identidad de los granadinos.
Este Edificio es parte de la Ruta «Granada, 500 años», del Circuito Creativo Granada Tesoro Nacional, Capital del Turismo.